que lindo es tener un blog!!!


Es como escribir un libro. Vieron eso de tener un hijo y plantar un arbol. . Me habia acobardado mucho una compañera de secundaria (que nunca entro en mi blog, porque esta muy ocupada y es periodista) me dijo lo de Feinmann: Feinnman dijo cualquier pelotudo tiene un blog. Realmente me hizo sentir muy pelotuda.
Yo despues pense que conozco muchos pelotudos que no tienen blog. Pero me quedo un regusto amargo.
Pero desde mayo hasta ahora he buscado musica, colgado cuentos mios y de otros,comentado peliculas, haciendo un pequeño aporte ideologico a la confusion general, tuve seguidores como la chica que tiene un blog de comida, Rosamar…o el Tito de Moron, que es el dueño de Magicas Ruinas, o mis hijos,o mis compañeras de hacer dieta o desconocidos como una amiga de mi hijo que es especialista en reggae… diecisiete personas, mas Mariel Amare que  siempre que lee me dice “precioso tu blog”, mi hermano Raul, que dice que escribo a la manera de S.King, el rey., o la Grace que siempre me postea, porque fuimos gemelas univitelinas separadas al nacer con unos años de diferencia, u otros que no tengo ni la mas puta de quienes son.
Y tengo mis secciones, como la del Palacio del rocanrroll, o los cuentos de la otra, o los haikus…
 tuve un hijo, escribi un blog…y bueno, solo me falta el arbol. Que la reseca muerte no me agarre sin haber plantado un fikus.
 gracias a los que me leen por que el augurio de mi compañera de secundaria (que me dijo pelotuda) se diluye en el placer que me da hacer mi blog.
Nilda.

Para robar, robemos a los que saben


Mi gemela univitelina Grace, que es mas grande que yo un par de años y que vive en un pueblo donde no hay pobres, pero que esta lleno de milicos (nada es perfecto) posteo en su blog (como somos gemelas nos abrimos blog al mismo tiempo wwwalapipeta.blogspot.com) un hermoso mapa de america del sur dado vuelta (¡arriba los de abajo, el sur tambien existe) con un link directo a un texto de Sandra Russo.
El texto me gusto mucho, y le afane, para mi blog, el cierre. Nada mejor podria decir yo hoy.

Si uno se pone a soñar con Suramérica, sueña con una región que haya dejado en el pasado a las bananas, y con ellas a todos los horribles personajes bananeros que deambulan por las derechas latinoamericanas. Esos capangas que plantan café, caña o soja, esos oscuros abogaduchos de familias tradicionales, esos repetidores consuetudinarios de mentiras sobre la patria, el pueblo o los pobres.

Sandra Russo me hizo pensar en las viejitas democraticas, un poema de Benedetti que hablaba del miedo al cambio (escuchan radio Carbe (mitre) por que tienen miedo al cambio) y en Susanita de quino que no queria el pueblo en el poder por que lo iba a dejar lleno de cascaras de mandarina…
Sudamerica ahahahah
Sudamerica ahahah ¿unidos o dominados? ¿unidos y dominados? Puede ser que la historia la escriban los que ganan pero como dice el querido Lito Nebbia entonces debe haber otra historia
QUIEN QUIERA OIR, QUE OIGA
.

Un cuento de la Otra. Orleans (dedicado al viejo Ray Bradbury)



(EL POETA OCHENTOSO TOM LUPPO RECITA EN LA VERSION QUE CALAMARO LE GRABO A LUCA PRODAN DE AÑOS, EL TEMA DE MILANES, ESTA FRASE: EL HOMBRE NO CAMBIA, LO QUE CAMBIA ES LA TECNOLOGIA….VALGA DE EPIGRAFE A ESTE SENCILLO CUENTO QUE ESCRIBI PENSANDO EN MIS ANTIGUAS LECTURAS DE BRAY BRADBURY)


La gente de ese suburbio marciano no tenia esperanzas. Eran de la última oleada inmigratoria, y habían viajado gracias a un subsidio de la Confederación.
Ese subsidio era una trampa. Nadie que hubiera podido elegir trabajaria allí, y al final pareció un buen negocio becar el viaje a hombres sin familia. Poblar era indispensable para que el mantenimiento de la Estación Orleáns fuera posible sin traslados de técnicos y equipos.
Entonces cuatrocientos hombres sin familia vinieron a Orleáns y armaron el barrio, y trabajaron a destajo en la Estación que daba energía al resto de Marte.
El exilio y las malas condiciones laborales sumadas a cierta precariedad traída de la Tierra no mejoraron la fama de la localidad. Estos cuatrocientos obreros venían de la Tierra escandalosamente marginados. Habian sido elegidos de un archivo de personas calificadas como sujetos de investigaciones para protocolos de medicamentos nuevos en etapas de exploración. Pobres gentes.
De ese listado hicieron la convocatoria para las becas y el entrenamiento recibido para ser útiles a la estación Orleáns consistía poco más que en apretar perillas.
Marcia había viajado a Orleáns con la secreta intención de encontrar marido. Era hermosa, pero por algún rencor secreto no había tenido suerte con los hombres. Cuatrocientos terráqueos sin esposa parecía una salida. Ella se veía a si misma como seca por dentro. Hombres estériles por el trabajo con los medicamentos era la elección de Marcia.
Había puesto una tienda de productos exóticos, para proveer por encargo a los trabajadores de la Estación. Cada semana tomaba el trasbordador y se iba a la ciudad a recibir el envio terraqueo (cosas baratas, no era población de comprar exquisiteces) que venia de la Tierra. Barras de turrón, mantequilla de maní, alguna conserva necesaria para una receta de familia con la que se festejaba un cumpleaños, antejos de sol inutiles para Marte, gorras de los Red Sox. Con eso se mantenía decentemente y sin apuros economicos, pero después de dos años con la tienda se dio cuenta de que paulatinamente iba perdiendo las ganas de tener un compañero. La rutina de la compraventa, los viajes de fin de semana, los libros que cada noche leía la hacían olvidar de los sueños.
Era de las pocas mujeres que trabajaban en Orleáns, junto con las de la cantina donde se divertían los técnicos de la Estación,. Alli habia cincuenta mujeres, especies de geishas del subdesarrollo, algunas terraqueas, algunas marcianas, pero sobre todo ginnis, que por veinte dolares de la confederacion entretenian sin esperar nada. Los hombres repartian su tiempo libre entre las mujeres de la cantina y las horas de siesta con viejos playstation, con cintas que reproducían programas de televisión vistos en la Tierra,con música de la década del dosmilveinte.
Marcia había hecho que la respetaran. No era más que una treintañera y desde niña vivía en Marte, antes de que la estación Orleáns siquiera estuviera planificada. Los hombres que compraban en la tienda no parecían interesados en cortejo alguno. Pagaban con dólares de la Confederación y reían despreocupadamente, y algunos se suicidaban tirándose del edificio de la Estación, mermando la cifra de cuatrocientos lenta e invisiblemente.
También pululaban en las márgenes del pueblo, muchos ginnis, nacidos y criados en Marte, mestizos hijos de marcianos y terráqueos,,que hablaban con acento, que nadie quería demasiado, y que por otra parte acentuaban la peligrosidad del suburbio.
Los ginnis no trabajaban en la Estación, todos recibían pensión de la Confederación y además no eran gente estable. Eran nómadas, este planeta es nuestro parecían decir cada año que la policía militar les pedía que se censaran.
Ese domingo las motas de polvo marciano volaban en el calido aire de abril, la esfera azul de la tierra se veía en el horizonte, colgada como una pelota de niño. La temperatura era agradable y los volcanes apagados ofrecian una silueta que evocaba una infancia feliz en Oregon,infancia que Marcia terminaba inventando a fuerza de hacer memoria
Un ginni entra en la tienda de Marcia y empieza a revolver en las bateas donde minúsculos pendrives están de oferta. Algunos coleccionistas encontraron en esos pendrives verdaderas piezas de museo que se vendieron por muchisimos dolares. Siempre fue una lotería revisarlos y los cazadores de piezas raras pedían a Marcia que mirara uno por uno para ver si daba con algún hallazgo arqueológico.
El ginni tenía más de marciano que de terráqueo. Era un mestizo alto y con un dejo naranja en su piel. Estaba vestido con una moda de tres años atrás. Ya nadie usaba asi las solapas.
-¿Qué necesita? le dijo Marcia pensando en que no se veía mal por ser un ginni y encima pobre y mal vestido.(estoy necesitando un hombre, no puedo seguir sola, pensaba mientras alisaba la ultima partida de camisas hawaianas que trajo la encomienda)
-Me dijeron que acá podía encontrar fotos digitales
– ¿Digitales? No, mire, esta no es una tienda de anticuario. Yo traigo cosas de la Tierra, pero si bien Ud. puede confundirse por las bateas, no es nuestro rubro, debería probar en la ciudad, en la cadena Hors de rezagos terrestres. Yo no veo fotos digitales desde que era niña.
El ginni la escuchaba con esa mirada marciana que nunca se sabe que quiere decir. Marcia se cerró el escote, porque sentía su mirada naranja como un sol de antes de la Era del agua escasa.
-Ya es la hora de cerrar, si no puedo venderle nada, le pido señor…
Yard Wayne, para ud. Yard.
Marcia río por el nombre. Yard significaba “el patio de atrás donde se tiran cosas”, en un ingles del tiempo en que todavia habia casas con patio trasero. Un anacronismo.. Su padre terráqueo había hecho un chiste de mal gusto poniendole ese nombre a su hijo. Como en el pasado en todas las guerras de la tierra, siempre el padre era de los colonizadores y la madre de los vencidos y eso había pasado en Corea, en Vietnam, en Irak, en Bosnia, y en todas las guerras que asolaron el pasado. Los vicios terrestres se trajeron a Marte y nada de Mundo Nuevo, como los teoricos de la colonizacion espacial habian propagandeado. Su propio nombre, Marcia, elegido en Oregon, hablaba de una apuesta fuerte al viaje a la tierra prometida que sus padres habian comprado con una hipoteca que pagaron hasta la muerte… Marcia, la que iba a ser criada en Marte…
– Bueno Yard, tengo que cerrar.
Y cada día, desde esa tarde luminosa de abril, de esa primavera de Orleáns el ginni vino a la tienda de Marcia a preguntar por excéntricos productos terrestres. Y cada vez mas Marcia olvidaba que tenia la piel naranja, que estaba mal vestido, que olía como un ginni.
Cuatrocientos terrestres sin familia quedaron desplazados por un solo ginni naranja. Cuatrocientos mandíbulas hicieron ruido cuando Marcia apareció con su embarazo vendiendo mantecados y tarjetas de béisbol con Yard atrás del mostrador de la tienda. Ochocientos brazos perdieron la oportunidad de abrazar a una mujer que buscaba un hombre en un planeta rojo, como siempre las mujeres buscaron hombres en cualquier planeta.
Las maquinas del amor superan los tratados interplanetarios y los planes que los mortales hacen para sus vidas. Al llegar el nuevo abril, un nuevo ginni, un bebe, esta vez menos naranja desmentía el precepto de que hay una sola forma de encontrarse entre vencedores y vencidos y sucedió que en el momento del censo de la Confederación Yard pudo dar un domicilio fijo en la Estación de Orleáns, y Marcia se dio cuenta de que en realidad habia encontrado a un hombre a quien amar y tener un hijo, y olvidar el rencor.
Mientras el primer niño de Orleáns reía en la vereda de la tienda de Marcia, el suburbio empezó simplemente a tener alguna esperanza y la pelota azul que flotaba en el cosmos era una luna en la primavera que avanzaba por el suburbio de Orleans.

Media tuca


Este blog, en un sentido apoyo de difusion a la ley de despenalizacion, ha investigado sobre que cantidad de hierbasanta se puede tener “para consumo propio” y el gramaje es similar a media tuca.
Pero si yo llego a agarrar a alguno de mis querubines, al Jula o inclusive la casada y su señor marido con una punta de tuca,(no tengo por que suponer eso, pero uno nunca sabe) el boleo en el orto que les puedo llegar a dar los mandaria sin escalas en un tramo similar a Lanus/Mar del Plata.
Legalicenla como canta el Piti, pero no me vengan a mi con esos cuentos.
Hablo en serio.

cuentos de la otra. "Hay una con mi nombre en el google y no soy yo"


Todo empezo por aburrimiento. Puse mi nombre en el google (todo el mundo lo hace ¿verdad?) y me encontre con otra que me habia usurpado la identidad. Usurpado, si, no estoy exagerando, mi nombre no es comun, no me llamo Graciela Perez o Karina Lopez. Mi nombre nunca estuvo de moda, no podia ser una coincidencia. Aca alguien habia tramado un plan. Siempre lo sospeche.Alguien me quiere perjudicar.
Empece a sentirme incomoda ¿quien era esa mujer? ¿que edad tendria?.En casa se escucha como un silbido. Para mi es un murcielago. Lo unico que pude deducir de las paginas del google es que vivia en la provincia de Santa Fe y que tenia cuenta en el Sónico. Ni siquiera en el Facebook ¿que clase de persona tiene cuenta en el sónico??? Seguro que es una persona rara. Y usa mi nombre. O peor aun ¡tiene mi mismo nombre!!!. (O se consiguio documentacion para simular que tiene mi nombre)
Me puse a auyentar al murcielago.Yo pienso que se habia afincado en el portarollos de la ventana que da a la calle Gurruchaga, y empece a golpear con un palo,a ver si salia y pense en que seguramente me habian investigado cuando buscaba trabajo y me di cuenta de que esta tipa podia tener antecedentes policiales, inclusive podia ser una asesina, una estafadora, y por eso, justamente por eso hacia 4 años que no conseguia que nadie me tomara. Yo estoy segura que es un murcielago por que en el living hay como un olor a pis de murcielago, y la ventana esta trabada, ya no se que hacer.
Esa mujer me esta complicando la vida.Y encima con un murcielago en la ventana. ¿cuales serian sus hobbies? Por ahi hacia cosas como ser del club de fans de Sandro o algo igualmente asqueroso. Y asi ensuciaba mi buen nombre y honor. El portero siempre se hace el dormido a esta hora, para mi que desenchufa el timbre. Yo lo voy a denunciar en la proxima reunion de consorcio, aunque me quieran hacer callar. Como yo no tengo plata, no lo puedo adornar, y que a mi me invadan los murcielagos, a nadie le interesa. Todos se hacen los sordos cuando yo hablo, miran para otro lado.¿se creen que no me doy cuenta que susurran a mis espaldas????. Aparte ¿de que puede ser ese ruido, como un bbbbbbbibbbbbiiiiiiiii, si no es de murcielago???
Lo de esta mina es muy sospechoso, por que nosotros, los de mi familia, no conocemos a nadie en Santa Fe. ¿Y si alguna vez me trato de contactar alguien, puso en el google mi nombre y supongamos me quiso mandar un regalo, una plata por el western union?? y si ella se aprovecho de la confusion de identidad y del DNI y se quedo con mis cosas????
Estoy transpirando de tanto pegarle con el palo al portarrollo, pero el murcielago va a terminar saliendo, espero no caerme de esta silla, que ademas esta media rota, yo no cuento con nadie, y el chillido del murcielago me esta dejando sorda)
El departamento de Gurruchaga lo compre yo solita. Si, solita ¿y que? ¿acaso es obligacion estar casada???: yo solita, señor. Con la plata que me quedo de la sucesion de mis padres y con lo que habia ahorrado antes de que me echaran de ENTEL.
Por ahi lo de ENTEL tenia que ver con esta tipa, y por eso no me cerraba que me hubieran echado. Todo el mundo sabe que en ENTEL no echaban a nadie. Seguro esta tipa hizo algo terrible y los capos de ENTEL pensaron que era yo, y como en ese entonces no habia computacion, yo no me pude dar cuenta.Ahora que esta el google todo me queda mas claro. Los capos de ENTEL, como estaban en la politica, tenian contactos con la SIDE, y se enteraban de todo.
Que cagada, sabia que me iba a caer de esta silla,y el murcielago no para de chillar. Encima no puedo pararme. Y esto caliente que me corre por el cuello parece sangre. Lo peor de todo es que si me muero, los papeles del departamento estan a mi nombre y ella se va a terminar quedando con Gurruchaga.
Seguro estaba todo planeado.
El portero la puede haber ayudado. Los del consorcio.
¿alguien puede hacer callar a ese murcielago?