consumo

lo barato sale caro y las trampas de google


No se que mierda pasa pero leo en varios blogs, inclusive en el mio, que Google pone trabas para los comentarios a quienes no tienen una cuenta de blogspot.
Lo dicho, el primero te lo regalan, el segundo te lo venden y un dia de estos nos dejan culo para arriba.

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Leer rusos, una gran introduccion estupida para una pequeña cita de la traductora de Viktor Pelevin.


He leído rusos. Un librito del centro editor me hizo tirar en palomita a la poesia rusa, anduve llevando Guerra y Paz junto con el Repetto Linsket Fesket (si sos viejo e hiciste la secundaria cuando se compraban libros sabras de que te hablo: si, hermano: el cuadrado del binomio que es el cuadrado del primero mas el doble producto del primero por el segundo mas el cuadrado del segundo y eso que soy psicologa). Anduve arrastrando de aqui para alla al patetico Rascolnikov y todavia puedo citar algun Ievstushenko sin temor a pasar papelon. Tengo un especial amor por la ciencia ficcion rusa. No se llamen a engaño, no soy la  lectora que hubiera deseado,dire en mi descargo que tuve que vivir.
 Me hubiera gustado serlo, eso si. Me hubiera gustado ser una librera, en una libreria de suburbios pero muy llena, que abominara de vender textos escolares y autoayuda (eso no existe, es un albur como tantos otros, ayuda el cariño, nada mas). Y entonces me hubiera puesto a leer rusos y hubiera sido una especialista en literatura rusa y eso hubiera tenido un efecto en mi caracter. Dejaria de ser psicologa, si hubiera podido ser esa librera, me hubiera vuelto un poco rusa, y gris y entonces no hubiera importado que tenga el pelo fino y que sea fornida porque eso està en el espiritu ruso y quien le dice no me hubiera importado que la Rusia fuera tan fria, tan  gris, tan rusa porque hubiera sido poseìda por lo ruso y hubiera terminado en mis ratos libres de librera, de la gran novela rusa de estos tiempos.
Ud. dira porque esta gentil mujer se fue al carajo ruso pero es  que quiero introduciar rusamente y transcribir un pie de pagina de la traductora del ruso(ah,yo  podria haber sido traductora del ruso) de Victor Pelevin. El libro es La vida de los insectos, me lo regaló mi hermano Raul, a mi pedido. Se trata de seres (parecen humanos pero son insectos o viceversa) que pasan la tarde en un balneario en Crimea. En el segundo relato un padre inicia a su hijo (un escarabajo a otro, una bola de mierda a otra, las dos parejas padre e hijo) en los secretos de la vida, en el alfa y omega del ser.
En el primero un mosquito americano, representante de un holding llega a Rusia a hacer un control de calidad, una visita empresaria, y es recibido por dos mosquitos locales, temerosos del poder del primero. Van a terreno y encuentran a un gran ruso tirado y proceden a inspeccionar las instalaciones.  El amigo americano observa los tatuajes: Lenin… Stalin…… y LORD.
La traductora de Pelevin explica la sigla L.O.R.D. “nuestros hijos se vengaran de los perros perdigueros”, aclarando que en argot, los perros perdigueros son los policias. (Legavym otomstiat rodnye dety)

Ejem. vos pensá lo que quieras.

argentina·zurdaje

La historia reciente de la apropiación de niños por la dictadura en boca de una protagonista. El caso de la negra Victoria.


Sabia de este relato, lo replicaron las radios y el run run. Nada le llega a los talones a escucharlo por boca de un sujeto que habla, la negra Victoria Montenegro, que aguanta en su pobre cuero, el cuchillo trapero de la Historia que los hombres tejen, que se alegraba de tener un apellido aleman, y apostaba a ser hija de su padre coronel aunque el 99,9% del analisis de ADN daba que era hija de desaparecidos. Como se pasa de la verguenza de ser hija de la subversion al orgullo de ser quien se es.
El video es largo, pero desde el minuto 33 un cacho de historia sobre la apropiacion de niños contada por una protagonista. Nosotros estuvimos La verdad pugna por salir, siempre y aunque nos sentemos arriba de ella para apagar su fuego. Si tenes veinte minutos invertilo en esto, piel de pollo te digo,y piedad y lastima, y gloria tambien, y el sentimiento de que esta historia tragica tiene que ver con nosotros, los argentinos. Ahi estuvimos.
VICTORIA. TU NOMBRE MARCO TU DESTINO, SOS LA VICTORIA DE LA MEMORIA FRENTE AL OLVIDO.

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¿a ustedes les gusta esta vida? ¿estan contentos con esta rutina?


Leí La Tregua de puber. No podía ni asomarme a al universo de Martín Santomé. Que cuando todo se derrumba se da cuenta que no se habia dado vuelta la suerte de su soledad, sino que simplemente dios le habia dado una tregua. Como es que uno puede comprender esa soledad de Laura Avellaneda, ese mundo de la oficina (que supe recorrer de arriba abajo) cuando se tienen 14 años o tal vez 17.
Ayer me acorde de la frase del titulo del post porque Gabriela me pregunto que haria si gano la loteria. Diria (dije) como Walter Vidarte, en La Tregua, la oficina se acabo!!!.O me preguntaria con Santilli si a uds. les gusta esta vida. Y hoy me tuve ganas de ver de nuevo un cacho de esta pelicula.y traje dos. Gasalla que no necesita presentacion, y Vidarte (hoy olvidado) que fue actor de Leonardo Favio, creo que en El Dependiente.  Cuando La Tregua fue presentada en España, algunos de sus actores se quedaron alli, varados, por amenazas de la Triple A. Por ej. Politi, el padre de la banal Andrea Politi,de quien dicen que revento de ausencia y del corazon viviendo en España. Buena pelicula La Tregua,te puede llegar a interpelar, Benedetti sabia y yo le agradezco.


textos de otros

de bodas reales, coliflores y un relato canalla.


Bodas y velorios comparten la cualidad de ser grandes puestas en escena.
Teatrales
Impostados.

De un lado de la cerca estan los que aman a las princesas europeas,que apiran en el delirio de sus pajas a entrar en el Gotha ( un anuario donde se registran los integrantes de las farandulas reales- estar en el Gotha era la ambicion de cualquier plebeya cazadora de fortunas reales), y que gastan vintenes en la revista española HOLA

De otro lado de la cerca los que nos rasgamos las vestiduras ante tamaño despliegue obseno de banalidad.
Me pregunto cual es nuestra oculta alfombra roja, cual sera nuestro Gotha, rante y descuajeringado, en que lista quisieramos estar, con nuestras pequeñisimas miserias.

Casorios y velorios.

Se de buena fuente que cuando Evita murió se acabaron las flores. Entonces empezaron a mandar coronas con coliflores y verduras.

No hay verdad alguna. No son verdad las muñecas negras ni las barbies

Grandes puestas en escena los casamientos, donde los pobres se visten de ricos, los velorios donde gastamos lo que no tenemos en adecentar el local, esa impostacion me llevar a pensar en el velorio de Eva Peron, al que por razones de edad no he asistido. Eva murio bastante antes de que yo diera mi primer halito.

El Simulacro, que alude al velorio de Evita. Tambien en El Examen de Cortazar se alude a la magna muerte de Evita, pero Evita no habia muerto entonces. El fervor estaba en el aire.
Digo que es un cuento canalla, y Borges no podria desmentirme. Todo la infamia se resume en la elección de un adjetivo.”crasa”. Entendia Borges, pero entendia mal. Su verdad eran las sagas nordicas, la literatura de Stevenson.
A mi señor, las pompas de los casamientos me hacen pensar en la impostura. Que quiere que le diga.
Si ud. es peronista, le pongo el cuento de Borges para que se indigne modicamente, si no es peronista pero le gusta la literatura, para que lea un cuento de malandras o alucinados. Que este post sirva para algo, porque no puede ser que todo sea inutil, es que siempre sembramos al voleo y nos siembran al voleo.

El simulacro: Jorge Luis Borges

En uno de los días de julio de 1952, el enlutado apareció en aquel pueblito del Chaco. Era alto, flaco, aindiado, con una cara inexpresiva de opa o de máscara; la gente lo trataba con deferencia, no por él sino por el que representaba o ya era. Eligió un rancho cerca del río; con la ayuda de unas vecinas, armó una tabla sobre dos caballetes y encima una caja de cartón con una muñeca de pelo rubio. Además, encendieron cuatro velas en candeleros altos y pusieron flores alrededor. La gente no tardó en acudir. Viejas desesperadas, chicos atónitos, peones que se quitaban con respeto el casco de corcho, desfilaban ante la caja y repetían: Mi sentido pésame, General. Este, muy compungido, los recibía junto a la cabecera, las manos cruzadas sobre el vientre, como mujer encinta. Alargaba la derecha para estrechar la mano que le tendían y contestaba con entereza y resignación: Era el destino. Se ha hecho todo lo humanamente posible. Una alcancía de lata recibía la cuota de dos pesos y a muchos no les bastó venir una sola vez.

¿Qué suerte de hombre (me pregunto) ideó y ejecutó esa fúnebre farsa? ¿Un fanático, un triste, un alucinado o un impostor y un cínico? ¿Creía ser Perón al representar su doliente papel de viudo macabro? La historia es increíble pero ocurrió y acaso no una vez sino muchas, con distintos actores y con diferencias locales. En ella está la cifra perfecta de una época irreal y es como el reflejo de un sueño o como aquel drama en el drama, que se ve en Hamlet. El enlutado no era Perón y la muñeca rubia no era la mujer Eva Duarte, pero tampoco Perón era Perón ni Eva era Eva sino desconocidos o anónimos (cuyo nombre secreto y cuyo rostro verdadero ignoramos) que figuraron, para el crédulo amor de los arrabales, una crasa mitología.

Jorge Luis Borges

argentina

volvere y sere millones. Renaceré, buen topico para la pascua.


La mejor voz femenina, Silvina Garre, Y una canción necesaria. ¡no estaba en el youtube ni en el goear!!! ¿pueden creerme que la tuve que subir yo? Somos millones, la profesia siempre se cumple, siempre se arruina. y Sisifos penitentes subimos la piedra,  y eso es la vida.

(el goear no anda bien, le pongo un link para que pueda ser escuchado) http://musicatono.com/escuchar/Nebbia Garre De Voz En Voz/cc11f98
http://www.goear.com/files/external.swf?file=03a6c5b” type=”application/x-shockwave-flash” wmode=”transparent” quality=”high” width=”353″ height=”132″>

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viaje submarino


ayer en la tele pasaron una pelicula tan pero tan horrible, que lo que se ponia a discusion es el tema de la necesidad de verosimilitud y coherencia en el relato de ficcion, y en especial el de ciencia ficción. La pelicula se llamaba Polar Storm, y nada cerraba en ella.
Pero habia submarinos, y la trama (un heroismo de billiken, frases del tipo “vamos a salvar a la humanidad” etc, nos hicieron acordar a Jorge y a mi a la que ilustra este post, y a los juegos de infancia.La infancia es un misterio y los juegos de la infancia son siempre secretos ¿los nenes siguen jugando a las series? ¡dale que somos los agentes de Cipol, dale que estamos en Combate, -donde los alemanes eran malisimos ¿sabias que a Vic Morrou le cortaron la cabeza de verdad con un helicoptero?
Dale que… y Viaje submarino era facil, con tener un lugar angosto y golpearse contra las paredes,suficiente. Para marcela de bernal que se acordo de Kowalsky, aqui una foto del Seaview, que en realidad es el sibiu por siempre jamas.
series de mi infancia, … material  de mi manera de ver el mundo, para bien o para   mal….La polinesia en Aventuras en el Paraiso, Las caravanas hacia el oeste, los marcianos infiltrados con el dedito rigido, todas las de vaqueros, todas las de espias. ¿quien necesitaba el mundo virtual si tenia una tele en blanco y negro y dos o tres series y toda la ancha vereda era nuestra, con un sanguche de tomate a la tarde.
Yo he viajado en submarino, lo juro..
E pur si muove.

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La lengua del malón, o acerca de la manera en que uno habla.


Yo hablo como escribo. Cuando hablo con alguien a quien no entiendo (y me pasa a menudo) quiero entenderlo y le pregunto que quiere decir. Nunca supongo que sé que quiere decir. Es que el habla esta tan llena de sutilezas que traducir todo a una masa homogenea es empobrecer la vida. Yo hablo como escribo y hablo en todos los lados igual. Cuando alguno supo invitarme a dar una charla a la facultad mi lengua es la misma que la de cuando hablo con un tipo que ni terminó la primaria y fue carne de comedor barrial y ahora está imbecilizado por el paco.Uso las palabras que necesito, y las explico si el otro no me entiende. Digo,tengo un gran respeto por la lengua que hablo.
Por la lengua que me habla, de la que yo soy portadora
Es una virtud mia, entre tantos defectos.Es que confio en ese impostor, ese hacedor de malentendidos que es el lenguaje ¿Acaso Lacan no hace una chicana con el parletre (el ser por la letra, del vervo etre, ser, y del verbo parler, hablar, somos lo que hablamos)
En mi manera de hablar, en la lengua del malon,  está el residuo de la inmigracion italiana y española, esta la niñez en el conurbano, clase media baja en ascenso y posteriores descensos, están las lecturas pretenciosas, la facultad, estan los cincuenta de las peliculas que veia, los sesenta de mi niñez, los setenta de mi juventud, esta el lenguaje de mis hijos, el gusto por determinada musica, esta Lanús, está mi gusto por las peliculas, esta mi gusto por las palabras. Cuando descubro una palabra nueva en un hablante y esa palabra me hace cosquillas levanto la manita como una escolar y pregunto que quiere decir eso. Mis compañeros pueden dar testimonio. Me acuerdo cuando un psicoanalista que le hace propaganda todo el tiempo a la Escuela de Orientacion Lacaniana dijo al pasar “ex libris”, habló del ex-libris de Freud, bueno… fue como si me ofreciera un pirulin de colores. Quise saber, quise tener. No paré hasta que me apropie de eso. Por mi gusto por las palabras mi agenda es una Moleskine, mi paragua fue comprado porque el vendedor aludio a él como “de seda de la china” para decir que era made in china, una bosta.
Pero no se crean que esto es una jactancia, adoro tambien las palabras de los otros, las que no me pertenecen: usar la palabra “amanecido” que aprendi de muy grande, para nombrar el sentimiento de derrota de alguien que bebio demasiado y no logro acostarse. O la palabra “evangelio”, usada como adjetivo “soy evangelio” de aquellos que no dicen de si “evangelicos”, o infinitas palabras que usan las personas que esperan de mi que las saque de algun infierno, y yo solo acompaño, amigo.
Es que soy psicologa y trabajo en lo público lo cual es a todas luces algo que me hace bien.
Todo este largo preambulo es por que ayer vi policias en accion, un segmento donde mujeres de los barrios (yo soy una mujer del barrio, pero estos barrios eran infinitamente mas pobres que mi calle ) hablaban como sociologas, hablando de si. Una mina golpeada con su crio a cuestas sociologizaba sobre la espiral de la violencia, hablaba de deconstruir discursos sociales. Habia una cosa que me fastidiaba porque no era sino como un pegote, no habia apropiación, era, como decirlo, el discurso del amo. No es que porque fuera pobre (no se trata de eso), no es que no tenga derecho a integrar conocimientos academicos sino  que permitia intuir que ella repetia como loro lo que habia escuchado de otraspara explicar lo que le dolia. Le habian robado (seguramente con las mejores intenciones) su propia voz.
Es verdad que uno cambia la manera de hablar por la simple causa de que se cambia, Las personas que  conoces te influyen en el hablar, porque somos secantes que absorvemos lo que nos interesa, graciadió.Sin embargo acá habia como una impostacion, de lo contrario no me habria molestado. Habia, como decirlo,un malentendido, un “a mi me pasa esto” pero tamizado por “las que saben dicen que pasa esto”, donde la que estaba ausente era la voz de la que hablaba.
La moraleja de este cuento es habla como quieras, que hablando sos vos. Que no te saquen la voz porque todos hablamos la lengua del malon , que no te coman la voz.

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El mismo loco, loco afan.


Loco afan, crónicas del sidario, es un libro de Pedro Lemebel, tambien es una parte de la letra de un tango, hermoso, “por la vuelta”, que me ronda en la cabeza, eso de las copas de bacarat, de la lluvia afuera… Y el afan.
El loco afan
El mismo loco, loco afan, que nos hace a todos (moros o cristeanos, putos reputos o mas legales que el agua bendita) revolotear nuestras alitas por entre medio de espirales de humo. El video es bello,mucho, el tango aca en ritmo ¿de foxtrot? y para que el combo sea completo, un cachito de las cronicas del sidario, huevon… porque Lemebel es shileno, pue.

LUCHO GATICA
(El terciopelo ajado del bolero)

Alguna vez le gritaron “canta como hombre”, y Lucho tuvo que tornarse un Aliviol para pasar el mal rato. Y aunque trataba de enronquecer la felpa de su garganta, el “Quizás seria mejor que no volvieras” igual le salía amaríconado, aunque intentaba ensuciar el raso opaco de su -laringe, el “Quizás sería mejor que me olvidaras” provocaba molestias entre los machos tangómanos, que por esos años, imponían el acento marcial del ritmo porteño. Y era que el Lucho o Pitico, como le decían, era demasiado romántico y su corazón se había inclinado por el bolero, que contrastaba con el tan tan de la virilidad argentina.


Decían que el Pitico era medio raro, con ese terciopelo de voz que arrebataba el alma a las mujeres peinadas a lo Rita Hayworth, las niñas que no dejaban de suspirar cuando él les susurraba: “Sólo una vez platicamos tú y yo y enamorados quedamos.”


Era un bálsamo terso para suavizar las desgracias y el hambre de sus admiradoras populares, que encontraban en la concha, acústica de su canto una razón para vivir. Por eso compraban los discos y las revistas Ecran y Mi Vida donde aparecían noticias suyas. Juntaban tapitas de Papaya Brodways o envolturas de cigarrillos Ideal para canjear su foto. Pero en realidad, Lucho nunca fue imagen, porque era un chileno de pelo liso con cara escolar de escuela pública. Solamente su voz lo reconstruía para las mujeres y colizas que lo soñaban a media luz, en la penumbra de sus piezas de cité, en ese Santiago provinciano que dormía siesta con la radio prendida.


Lucho habla llegado de Rancagua, y arrastraba la provincia en la demanda asmática de su acento. Como si en la “Enorme distancia” alargara las vocales en un aliento de carretera que no llegaba nunca a la capital. Pero llegó un día a esa urbe de los cincuenta. Un Santiago cruzado por el carro 36, que corría sobre esos rieles que aún quedan en el asfalto, como partituras oxidadas de la ciudad. Trazos metálicos que fugan un pasado Bilz, acostumbrado a tomar té en los bajos del café Waldorf. Ahí la batería, el piano, y el Lucho aflautado en su terno con humita, dándole a ese “Cómo me falta tu querer”. Mientras el dúo Sonia y Miriam esperaban nerviosas en el camarín que la gente se aburriera de su asfixia melódica, para salir a cantar ellas. Pero los aplausos seguían y el maestro Roberto Inglés renovaba los compases del bolero y al final toda la gente se iba con el “Sabor a mí” en la garganta.


Ya en los cincuenta arrasaba en los shows de radio que precedieron a los recitales televisivos. El locutor, Ricardo García, calmaba a las fans, que se arremolinaban en el auditorio esperando la aparición de Lucho. Y entre el revoltijo de plisados y trajes sastre, más de alguna loca, parada al fondo de la platea de Radio Minería, se hacía la lesa apoyándose en algo duro que la mecía bolereada, “Como si fuera esta noche la última vez”. Y en verdad ésa era una última vez, porque Lucho se fue susurrando esas frases cargadas de pasión. Se marchó de Chile a México para no regresar. Allá se radicó y contrajo matrimonio con Mapita Cortez, una belleza de ojos tapatíos que le dio varios hijos. Así pudo contentar a muchos que en Chile aún dudaban de su sedosa masculinidad.


Decían que el Pitico estaba feliz en el país azteca, que tanto sabe de “esas cosas del corazón”. Y fue México quien le abrió las puertas al mercado internacional. Se hizo tan famoso, que hasta la mirada turquesa de Ava Gardner pidió silencio al público, porque quería escuchar al señor Gatica, en un lujoso club de Acapulco, donde las stars de Hollywood iban a dorar sus esplendores.


Por años representó a Chile con su plática silabeante. Era un embajador que hizo creer a todo el mundo que los chilenos hablamos así. Y no estaban muy equivocados al pensar que acá se hablaba en esa media voz, en ese tonito apequenado por 1a timidez, que algunos le atribuyen al bastión cordillerano.


Así, Lucho se fue por el mundo, y por mucho tiempo lo único que sabíamos de él eran sus triunfos como cantante nacional que habla logrado atravesar la frontera, llevando nuestra frágil conversa por los escenarios internacionales.


Después llegó la avalancha de motos y casacas de cuero del sesenta, y las fans de Lucho engordaron, se hicieron tías, mamás y abuelas de las nuevas generaciones rockeras que odiaron los ecos del “Sabor a mÍ”. Los discos se fueron quebrando, y Pitico desapareció tragado por los sones vibrantes de la tecnología electrónica. Su melódica queja sucumbió con el alto voltaje, que por contraste, apago susurro de Lucho. Al parecer, el canto se estranguló a si mismo, y mientras más intentaba sacar el sonido, las cuerdas vocales se negaban a vibrar con el pétalo dulce que carraspeaba “Tanto tiempo disfrutamos nuestro amor”, y sólo le salía un ahogado ronquido que se apagó definitivamente junto a la nostalgia.


Alguna vez que volvió a Chile, fue un desastre, la decepción de la memoria. Invitado al Festival de la Canción de Viña, Lucho ya había perdido el guante de su voz. Y fue desesperante verlo por televisión, como una Dama de las Camelias agónica, tratando de impostar la seda de sus notas musicales. La gente tuvo mucho respeto, y aplaudió más el recuerdo que la interpretación del “Bésame mucho”. Y él se fue, llevándose una gaviota lastimera como homenaje bajo el brazo.


Cuando llegaron a Chile las películas del director español Pedro Almodóvar, que sacudieron el ambiente con su filmografía homosexual, la voz de Lucho venía coloreando las violentas escenas sexuales de La ley del deseo. El bolero “Lo dudo” ponía punto final al feroz coito efectuado por un director de cine y un chico que lo amaba, y “Le hizo comprender todo el bien y todo el mal”.

También en la película Entre tinieblas, donde la madre superiora de un convento se enamora de una prostituta, la voz de Lucho es doblada por la monja que le canta muda a su amada: “Cariño como el nuestro es un castigo.” Pero esto nada dice, es sólo un pretexto para recortar el perfume de su flauta en las imágenes de Almodóvar que lo traen de contrabando a Chile. Algo de este cine sucio emparenta el deseo suplicante de Lucho por hacerse oír, cuando el remake lo retorna amplificado en la banda de sonido. Un maquillaje para la cuerda floja de su voz, como alarido náufrago que rebota en el pasado, llamándolo: “Pero no tardes Lucho, por favor, que la vida es de minutos nada más, y la esperanza de los dos es la sinceridad …

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lawrence de arabia y robin wood.



Todo el mundo leía historietas en los setenta. Se vendian como pan caliente. No era algo cool, ni de chicos listos,  y yo, entre las muchas que leía,  me compraban la intervalo. Cuando deje la anteojito le empece a dar sin asco a la intervalo y a las novelitas de Corin Tellado. Digamos 12 años, algo asi. Tambien leia a Kafka y no me hacia ningun ruido leer cosas de prestigios tan distantes.
Hoy vi en Encuentro en el canal 7  a Robin Wood, que escribia “mi novia  y yo”, que era bastante graciosa. Y contó que fue criado por sajones, (irlandeses, australianos,que su abuela le hablaba en gaelico y que los viejos contaban historias de la primera guerra).
Una de las historias que Robin Wood le contaba a Sasturain tenia que ver con el verdadero Lawrence de Arabia. Que estos viejos que le rodeaban la infancia relataban que el tipo tenia una bolsa con doblones de oro y que los mercenarios se acercaban a él con cabezas de turcos en la mano. Por cada cabeza, una moneda de oro, y habia una pila de cabezas.
Por eso pense la expresion ” a tanto por cabeza” y en la crueldad. No me vengan con que estos son tiempos crueles, siempre lo fueron, somos lobos de nuestra estirpe. Deci que el paso del tiempo hizo de lo cruel de esta imagen algo exotico, pero lo pienso y un sudor frio me corre por el espinazo. Doblones de oro, a tanto por cabeza.