en verso

para ud. que se queja de cansancio.

El cansancio es el sintoma de este tiempo, cosa del ajetreo de la vida posmoderna, de subir y bajar, culpa tal vez de los acaros que hay en las conexiones del aire acondicionado, la comida chatarra, los bichos bolitas, las relaciones malavenidas, los programas de Tinelli (tanto lio por una concha) o vaya a saber que.
Paracelso afirmaba que contra cada padecimiento crece una planta. y alcanzaria con hacerse de un caldero de alumino y confiar en cocimiento de ajedrea para expulsar los parasitos intestinales que nos roban la energia o untarnos con aceite de bayas de laurel para los dolores musculares e intentar volver a ser quienes eramos. Antes de estar cansados.
Hoy algunos nos sentimos como decia el loco Oliverio, cansados.
de que?

Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimiento sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y
remembranzas y remembranas de pegajosísimos labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho a lo repoco y
lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes
de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara van en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro locoy parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogo y de lo pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidéfalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y libido y oficio
recansadísimo
de tanta estanca remetáfora de la náusea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintos perversitos
y de las ideitas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cálidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo
o sensitivo tibio
o remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de los intimísimos remimos y recaricias de la lengua
y de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento
al engusanamiento
y al silencio.

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si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

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