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Miserias humanas. El caso de los avispados.


Una es una laburante, una mujer de su casa, una profesional, una mina del conurbano, tantas identidades. Laburo y familia, definiendote. Claro, y tambien las ilusiones, lo que no te dio la talla para ser
Trabajando toda mi vida, desde tres dias despues que deje la secundaria, Clarin bajo el brazo como se usaba en esa epoca, subrayando direcciones en un bar, con una bic azul, me encontre buscando trabajo. Y asi seguì. No fui sacrificada, nunca me saquè el pan de la boca para que mis hijos comieran ni me contrataron en una textil para trabajo exclavo, oficinas de aire acondicionado, y despues el hospital..
Y siempre vivi de dia. Siempre. Quiero decir, laburaba, limpiaba mi casa, y a la noche me iba a la cama. Una vida de familia,la que elegi para mi.
Habia otros y otras que tenian vidas mas glamorosas, que leian mas libros que yo, escuchaban jazz en vivo, formaban parte de movidas underground, fundaban revistas, viajaban a la conchinchina y conocian a personas tan interesantes tan interesantes que hubiera palidecido de envidia si hubiera podido saber quienes eran.
medida con ese patron, mi vida apestaba.
Pero saben que? Lo que apestaba era la medida. He tenido una hermosa vida, que no me vino de arriba, la hice, a lot of  bricks in the wall, renunciando a todas las que pude ser, y eligiendo esta que soy.
Los avispados que he envidiado, por sus vidas con la coronita de la inteligencia,  mirados con presision de optico, a veces, apestan. Me asombra la comprobacion de eso, tengo una ingenuidad que aplasta.
Despues me digo, es cosa de lo humano, de las miserias humanas. Nada que envidiarles, en definitiva.

Me contaron que vuelve El Porteño, lo leì en twitter. Yo la compraba de cuando en cuando y decia ¡como estos tipos pueden estar en la cresta de la ola y tantos de nosotros supervivimos en una mediania de 9 hs.de trabajo, tres horas de facultad, dos horas de bondi y el resto para dormir, viejo, que mañana hay que seguirla.
Ahora que soy grande, soy mas sabia. Y puedo ver el tapiz de miserias humanas atras de los avispados. Y me reconcilio con las vidas no glamorosas como las que supe construir. Las vidas en la mediania.

Para muestra un boton , y la nota completa aca.
Conocí a Symns en mayo de 1984 en la vieja redacción santelmina de El Porteño, la misma que los horribles habían volado de un bombazo un año atrás en represalia por la publicación de la primera nota que se tenga memoria centrada en los hijos de desaparecidos, desaparecidos ellos mismos luego de haber sido apropiados por los desaparecedores de sus padres y por entonces aún párvulos. Symns y el entonces dueño y director de El Porteño (además de marchand) Gabriel Levinas debatían sobre pedofilia. Symms defendía el supuesto derecho de los adultos a tener sexo con niños y yo me metí en la conversación para contradecirlo en defensa del derecho de los niños a no ser acosados sexualmente por los adultos.

argentina

y la lluvia caera, luego vendra el sereno.


Lucas Carrasco es un payaso, o mejor dicho hace de payaso. Y puede ser tan estupido como cualquiera, como yo por ej.Pero como tiene tantas grupies y seguidores la imbecilidad reverbera como una piedra en un rio. Muchos somos payasos o boludos anonimos.
El no, es publico.
Yo (lo he dicho muchas veces) adoro como escribe. No emito criterio sobre el personaje o la persona. Simplemente me parece un escritor de puta madre.
Y este blog es asi, volatil como su Ama. Hoy dicen que estan por caer soretes de punta, que un frente frio, que la lluvia caera…
Entonces, copio y pego de Republica unida de la soja un fragmento, y posteo, como no, un fragmento de los Iracundos.

Cuando te decía que te iba a extrañar, para que me respondas eso de que la palabra es fea, me iba al bar de calle 3 de febrero sobre la avenida Don Bosco, frente a la villa 9 de julio. De camino, como los barrios obreros de Paraná no se iluminan, siempre me encaraba algún puto. En el bar se tocaba la guitarra, todos borrachos, con vino barato, Los Iracundos, infaltable. Los subtes están enrejados. En esta avenida el semáforo sigue como si nada, la ciudad de Buenos Aires se queda dormida, con las luces apagadas. No quedan ni los cartoneros ya. Puedo subir, abrir la ventana, apoyar el codo, imaginar abuelos que se despiertan en plena noche, señoras mirando películas tontas, adolescentes haciéndose una paja, personas que morirán sin enterarse, un despertador que suena, una chica que llora, un ladrón que entra por el balcón, un trío con dos chicas, un oficinista tomando pastillas para dormir. Me siento en el tercer escalón de la puerta. Me ato los cordones.Extraño el río. Los camalotes, esos gigantes, que transportan carpinchos, y los pibes se cuelgan para que los arrastre río abajo y esquivar los remolinos, los sábalos que aparecen muertos cuando baja mucho la corriente, los mosquitos, las vinchucas, los perros comiendo esqueletos de pescado, los nenes cargando baldes con carnada, las canoas amarradas, los ranchos donde hay tachos de aceite friendo grasa y el surubí que se pasa en postas por huevo y harina y se tira y cruje y el vino blanco en damajuana y la guitarra y las barrancas en peligro de derrumbe, la pobreza del norte, el sol que se estira manso detrás de la isla, los cordones que me ato, el semáforo que cambia, pasa un taxi a baja velocidad, la travesti que espera el colectivo termina subiendo al taxi tras una breve transacción, le chupa la pija en la esquina, un policía se aburre mandando mensajes de texto,el micro que viene de La Plata y bajan tres pendejitos bardeando.

 Conozco una chica que tiene 20 años y trabajaba en un comercio que cerró, trabajaba muchas horas por dos mangos y después salía a militar por el kirchnerismo, Paqui. Me gusta la gente así. Cuando Jesús discute que estamos haciendo una revolución, cuando Virginia alfabetiza en Corrientes, cuando el Cabezón me cuenta que en Salta lo ascendieron a gerente del banco y con eso puede bancar el comedor para los wichis.Me desato los cordones, sentado en el tercer escalón, para volver a atármelos. Más que extrañar algo indefinible. Pruebo el teléfono -odio tanto tu contestador, de manera inversamente proporcional a lo que me calienta tu acento- y nada, qué rara es la palabra nada.  Es tanto como saber que la mayoría de la gente duerme, planifica, avanza, vive vidas organizadas, cuatro comidas diarias, no más que tres vicios, y el campo de noche se abre a ruidos de ningún lado, gemidos de fantasmas, ratas, un gato montés, perdices, arañas, yuyos venenosos, jejenes, el calor, la noche entera de estrellas y los árboles dibujando fieras a contraluz de la luna.Tengo un quilombo en la cabeza.El guardia de seguridad, efectivamente, está dormido. Disimula mirando la cámara en blanco y negro, ahí proyecta en sepia los sueños de una vida mejor. En el ascensor me miro al espejo. Me guiño un ojo. Se me está cayendo el pelo y tengo esta panza, un barril de cerveza tirada a la basura de los años. Guiño un ojo, frente al espejo. Es un gesto pelotudo. Pero por alguna extraña razón me da la pauta de que hay una conexión entre el pibito de mochila y delantal que volvía pateando piedritas por calle Ramírez hasta Urquiza, con jopo a la gomina y la tarea pendiente antes de salir a jugar a la escondida; cuando guiño un ojo frente al espejo del ascensor encuentro esa conexión con el pibito travieso que fui y este pedazo de hijo de puta al que se le arruga la cara y sonríe con mueca de loco y unas ganas imprescindibles de coger.Nada de esto va a ocurrir. Ni sé si terminó ocurriendo. Sí, sí es verdad que antes de escribir esto abrí la ventana, apoyé el codo y me puse a mirar cómo partía el buquebus.Hay días que tengo ganas de irme a cualquier parte. Pero me dura un rato, nomás. Hasta acordarme que ya  ya me fui, que estoy en cualquier parte. Que escribo esto y me tiro después en la cama. Paso dos capítulos de una novela policíal de los años 40 y con suerte, mañana, al mirar el reloj, dormí siete horas y empieza de nuevo ese ritual de envejecer sin mucho sentido.Esperá, no terminé: sonará poco, pero toda esta desolación te la dedico, cursimente, a vos, que le agregás valor a esta materia prima. Puedo producir palabras en cantidades industriales, pero cuando me mirás y hacés esa forma con los labios como curvados, no sé cómo explicarlo, pero en ese momento, casi todo tiene sentido. Casi todo vale la pena.

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aportar a la red.


 cada vez que suboal goear una cancion inconseguible me siento con merito. Como si me mereciera un helado de palito, algo asi.
Hoy colgue esta cancion, simple, de mis archivos, se puede saber en que ando, con solo consultar la lista de las cosas que busque y finalmente tuve que subir yo.http://www.goear.com/lanilda/songs_archive

 Es tan bella!

en azote de este calor sin mengua, para engalanar mi blog, para, de alguna manera, quedarmela.
consumo

magico diciembre, la luna de melies dada vuelta, y un ciervo que podria ser venido de un cuento de italo calvino


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LA LUNA
A María Kodama

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

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las curvas de las mujeres.


se que las mujeres tienen curvas. Lo curvado es lo femenino. Se que la pancita pequeña y redondeada que amarga a las adolescentes es aquello que le gustaria tener a los trans. Las chateces que nos desvelan son algo construido. La turgencia de la cirugia estetica solo viene en la naturaleza muy temprano y ¡ay! dura poco.
No me cabe duda que si ud. le hicera una encuesta a 100 mujeres y les preguntara si
a) estan conformes con su cuerpo
b) estan poco conformes con su cuerpo
c) estan totalmente enemistadas con su cuerpo

se armaria una curva de gauss muy empinada con la media en c, con mas o menos 90 sucesos allì. Yo pertenezco a ese grupo.
No se como se armó eso. La mayoria se detesta a si misma, inclusive las increiblemente armonicas, inclusive aquellas tan inteligentes que son fuegos que iluminan a otros, en el sentido de Galeano, inclusive en las felices.
En la playa se puede ver a adolescentes con remera y no por pudor, hay mujeres gordas (yo lo soy) que no se le animan a la malla, y se pierden del salitre del mar y de escozor sol y de la arena y de vivir la vida que es muy corta.

Jorge me mando este hermoso dibujo de las curvas de las mujeres. Feminismo seria que las mujeres disfrutaramos de lo disfrutable al despecho de la forma que adopten las curvaturas, aun si la curvatura es un jiba, aun si la curvatura es el peso de los años doblandote las rodillas. Me cache en dió, porque perdemos tiempo en giladas.
Y a disfrutar el dia, para eso no es necesario ser perfecta, sino estar viva.
Carpe diem.

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che, siempre mueren tantos pibes asesinados con saña o es una focalizacion de los medios.


el fracaso del contrato social que nos hace humanos, la mostracion obsena de que no pudimos con las pulsiones, la pura actuacion cuando no hay palabras, en suma la crueldad, lo crudo, lo sanguiñoliento, lo insoportable.