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sueños efectivamente soñados: un viaje

El hombre emprendía un viaje, con la familia extendida. Él, su hermosa mujer, su niño -que estaba en la edad donde todo es posible, donde todo es peligroso, hasta bajar una escalera- y otra mujer, tan joven como la primera, tal vez su hermana.

Era un viaje de placer, en el sueño no terminaba de saber  si iba en su auto, que tenìa nombre (nunca recuerdo las marcas de los autos)  y a la vez pensaba que hubiera sido mejor en un colectivo sin asientos, desarmado a la manera de una casa rodante,  con telas en las ventanas que aseguraran intimidad. Un motorhome pero de gente no presumida.

En el sueño empezaron a aparecer palabras de campamento, tales como marmita, fogata, mar, pampa humeda, rutas argentinas. carpas, palitas. Ahora que lo cuento pienso que dormida intenté acopiar palabras.   El hombre tenía una heladerita conservadora, de esas que todos compramos en la epoca del uno a uno, (rubber maid) pero yo pensaba, en mi sueño, que algo estaba mal, estéticamente, que  el hombre debería tener una conservadora hecha de un cajon forrado en aluminio, con un espacio para el hielo, algo antiguo.

Y él hacía asado, porque los hombres hacen asado. Era como un orgullo campamentista cocinar carne a la brasa.

Pienso que tal vez tenia frío (a horas de acostarme seguía con los pies helados) y en el dormir quería fuego.

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si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

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