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Pasá el sabado que nos reunimos a ver La hora de los hornos.

tengo que confesar que nunca vi La Hora de los Hornos, la pelicula mas comentada de sotamanga en la epoca de Lanusse.

Los pibes (un poco mas grandes, un poco mas militantes, un poco mas diferentes) se reunian a ver en la trastienda La hora de los hornos. Como un santo y seña de la resistencia.

Aca està la pelicula completa, la copia serà tan mala como aquella de las trastiendas.

Sera porque murio Octavio Gettino que me vino como una cosa de los setenta, mi primo mario tocando la guitarra en la unidad basica y el recuerdo diafano de que nunca vi la hora de los hornos.
Gettino, hoy te velan y sabes que hiciste del cine un arma para los sueños de muchos, con Pino Solanas que entonces era sinonimo de cine para la liberacion

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Un comentario sobre “Pasá el sabado que nos reunimos a ver La hora de los hornos.

  1. Me bajé La hora de los hornos y admito que no pude terminar de verla. La sentí muy ingenua para esto años donde la canallada y la perversión se han tornado más sofisticada y compleja.

    Pero sí imaginaba lo que vos describís como santo y seña de la Resistencia, de la militancia que entonces se jugaban literalmente la vida en una trastienda a oscuras y un proyector que seguro, recalentaba y hacía ruido.

    Más que las imágenes de un filme o su calidad queda registrado algo más importante: una cosmovisión. No sé, escribí esto y me acordé de una escena de “El exilio de Gardel”, una bella película de Solanas cuando aún…

    En esa escena, Juan Dos, el personaje de Miguel Angel Solá intentaba reconstruir frente a Philipe Leotard la obra que le dejó Juan Uno y que son puros papelitos inconexos. “Más que obra es una cosmogonía”, dice Juan Dos, casi al borde de la desesperación ante el “escepticismo europeo” del franchute.

    También traigo otro nombre trascendental de aquellos años. El de un tucumano que también se nos fue: Gerardo Vallejo.

    En fin, compañera, hay que encender más y más luces porque las que se nos están apagando son muy potentes.

    Eduardo

si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

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