Rabia: lo que queda en la trastienda del sueño americano.

ventisiete, ventiocho muertos. Su propia madre. Una escuela ensangrentada. Otra, y otra y otra.

Dicen en la tele  que no hay heridos porque el asesino los fue rematando de cerca.

El agresor entró con varias armas al colegio y terminó con la vida de 18 pequeños y otros seis adultos que trabajaban allí, entre ellos la directora y un psicólogo. Otros dos chicos fallecieron en un hospital al que fueron trasladados.

El asesino, que vestía de negro y llevaba chaleco antibala, fue hallado muerto en el interior del centro, aunque no se difundió la causa de su fallecimiento. La policía indicó que no dirá cómo murió el agresor. En su automóvil se halló también un rifle Bushmaster.

La policía acudió a la escuela en torno a las diez de la mañana tras recibir un llamado de emergencia y rodearon el lugar. Entraron en el centro educativo y evacuaron a los menores. Varios grupos de estudiantes, muchos de ellos llorando, fueron escoltados afuera de la escuela por sus docentes.

“Nos dijeron que cerráramos los ojos”, contó una niña de nueve años a la salida de la escuela.

“No entendemos cómo ha podido entrar nadie en el colegio, es casi imposible”, declaró Alexis Wasik, padre de uno de los estudiantes, ante la CNN.

 

Stephen King de pibe no la pasò nada bien, en la secundaria tampoco. En la familia menos. Cuando se casò era pobre como un don nadie. Despues hizo mas guita de lo que puede gastar. Escribio un libro sobre matanzas en escuelas: como pasò con Guardian en el Centeno, los loquitos lo tomaron como biblia.

Entonces lo sacaron de la venta: he aqui un fragmento

Cordura.
Uno puede pasarse la vida diciéndose que la vida es lógica, prosaica y cuerda. Sobre todo, cuerda. Y creo que así es. He tenido mucho tiempo para pensar en ello. Y siempre vuelvo a mi memoria la declaración de la señora Underwood antes de morir: “Así, se entiende que cuando aumentamos el número de variables, los axiomas en sí no sufren cambios.”
Estoy realmente convencido de ello.
Pienso, luego existo. Tengo vello en la cara, luego me afeito. Mi esposa y mi hijo se encuentran en estado crítico tras un accidente de coche, luego rezo. Todo es lógico, todo es cuerdo. Vivimos en el mejor de los mundos posibles, de modo que opnme un cigarrillo en la izquierda, una cerveza en la derecha, sintoniza Starky y Hutch y escucha esa nota suave y armoniosa que es el universo dando vueltas tranquilamente en su giroscopio celestial. Lógica y cordura. Como la coca-cola, la vida es así.

Sin embargo, como tan bien saben la Warner Bros, John D. McDonald y la Long Island Dragway, existe un Mr. Hyde para cada feliz rostro de doctor Jekyll, una cara oscura al otro lado del espejo. El cerebro tras esa cara nunca ha oído hablar de hojas de afeitar, plegarias o la lógica del universo. Vuelves de lado ese espejo y ves tu rostro reflejado con una siniestar mueca, medio loca, medio cuerda. Los astrónomos denominan a la línea entre la luz y la oscuridad “el terminador”.
El otro lado del espejo demuestra que el universo tiene la lógica de un chiquillo vestido de vaquero en la noche de Halloween, con las tripas y la bolsa de caramelo esparcidas a lo largo de un kilómetro de la Interestatal 95. Es la lógica del napalm, la paranoia, las bombas en la maleta de esos árabes felices, el carcinoma fortuito. Esta lógica se devora a sí misma e indica que la vida es un mono sobre un palo, que gira histérica y errática como esa moneda que se lanza al aire para decidir quién paga el almuerzo.
Nadie mira ese otro lado a menos que sea preciso, y lo entiendo perfectamente. Uno lo mira si un borracho sube a su coche en plena autopista, pone el vehículo a ciento sesenta y empieza a balbucear que su mujer le ha abandonado; uno lo mira si un tipo decide cruzar Indiana disparando contra los chicos que van en bicicleta; uno lo mira si su hermana dice: “bajo un momento a la tienda y vuelvo”, y la mata una bala perdida en un asalto. Uno lo mira cuando oye hablar a su padre de cortar la nariz a mamá*.
Es una ruleta, y quien afirme que el juego está manipulado no hace más que lamentarse. No importa cuantos números haya, el principio de esa bolita blanca no sufre cambios. No digáis que es absurdo; es todo muy lógico y cuerdo.
Y esa naturaleza extraña no sólo se halla en el exterior, sino tambien dentro de uno, en este mismo instante, creciendo en la oscuridad como un puñado de setas mágicas. Llámala la “Cosa del Sótano” o el “Zorro de las Melodías Animadas”. Yo lo concibo como mi dinosaurio privado, enorme, viscoso y lerdo, que recorre a trompicones los hediondos pantanos de mi subconsciente sin encontrar un hoy de brea lo bastante gran para caber en él.

 

 

Anuncios

2 thoughts on “Rabia: lo que queda en la trastienda del sueño americano.

  1. Es muy triste lo sucedido. Una tragedia. Obra de locos … porque por aquellas latitudes no se denomina “sensasión de inseguridad”. No, señor. Es inseguridad plena. Imaginate como te vas a sentir si cada vez que mandás a los pibes al cole ó te metés en un centro comercial ó en un cine para olvidarte de las miserias del mundo, te asalta el temor de que un “loquito”, de ésos que aparentemente abundan mucho por allá, haga uso de la segunda enmienda, cace un chumbo y haciendo gala de su total libertad … pase a degüello a diez, veinte ó treinta tipos.
    Libertad riesgosa. Peligrosa. Digna de un país serio que no se cansa de repetir estos alardes desmedidos de locura, así como es de desmedida la ambición y la crueldad de su clase dirigente.

    Ejemplo. Lindo ejemplo para exportar de un país tan poderoso, tan previsible, tan prolijo, tan limpito, tan organizado, tan simpático y atractivo … Así, al menos, lo consideran muchos integrantes de nuestras clases medias y medio-altas, no? No vas a comparar con esos negritos villeros …

    Saludos
    Tilo, 71 años

  2. Locos hay siempre , pero en USA pueden acceder (facilmente) a los productos que lo monstruos de la razon manufacturan y facturan.
    No creo que se pueda hablar de cultura o culturas y generalizar de lo perturbado individual a lo social (serìa tan extremo como hacerlo con culturas nativas o minoritarias y por un caso singular estigmatizar al todo). Sin embargo, la respuesta de los maestros, las instalaciones de una escuela publica y el respeto cuidadoso para ir dando informacion sin imagenes morbosas ni comentarios improdentes, me admiran. Tambien la forma de expresarse de los testigos, a veces muy chiquitos y post shock, con datos y control de los mensajes màs que los esperables gritos de estas situaciones.

si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s