Uncategorized

tiempo de revancha.


cortate la lengua pibaEs una de Aristarain, es decir no es una película de balnearios en invierno, sin diálogos  y sin tramas, donde gente rara deambula en silencio.

Es una donde pasan cosas: el protagonista  es Luppi, y no quiero hablar de si Luppi esto o Luppi lo otro, porque acà es Bengoa y te lo tragas de una. Hace de Bengoa, es Bengoa.

Bengoa fue un activista gremial, que cuelga la toalla, y se va a laburar a una empresa donde vale mas la bala que te mata que vos, algo como Texaco, pero con otro nombre. De dinamitero, fragua un accidente en complicidad con un amigo para cobrar una gran indemnización -porque la seguridad no existe ahí  para sacarle guita a la minera,  pero en el accidente muere su amigo y desde allí él no habla mas. No habla mas, ni afuera ni adentro de la casa. No habla con nadie nunca.

No habla (puede hablar) por que para cobrar tiene que demostrar que el accidente lo dejo mudo. La empresa lo persigue, lo filma, lo presiona de todas maneras. Bengoa no habla.

Al final todo se va deslizando propio para el carajo. Y en la ultima escena, se corta la lengua.

Fijate vos que eran tiempos duros, se estrena en dictadura, hacia el final.

Se que la película habla de la dignidad, pero ¿quien quiere cortarse la lengua? Quien quiere ser Bengoa? y ademas vale la pena? No se, no se.

Treinta años después todavía lo estoy pensando.

Anuncios
Uncategorized

repodrida de hacerme mala sangre: El palacio del rocanrol


Esta es la versión que yo escuche en el luna park una nochecita lluviosa de noviembre del 77 con Jorge y Raùl. Jorge tenia su valijita de oficinista, ya estabamos casados y Raul apenas 19. Yo trabajaba entonces levantando pedidos en Refinerias de Maiz -dactilografa por agencia- Era joven.

Paso un mundo.

Me hace el mismo efecto que entonces.

Uncategorized

Crònica de primera mano: sobre lo que dicen los taxistas y las mujeres de caderas anchas y anchas sonrisas sobre Correa. En el nosoy un observador de las elecciones de Ecuador, que después se fue a Caracas, como el tomate en la lata, y nos habla de taxistas y de Chavez


QuitoEn este blog nos damos algunos lujos. Por ej. haber tenido  un cronista ao vivo como observador de las elecciones en Ecuador. Y no cualquier perejil, sino uno que se la sabe lunga, un periodista de raza.

El nos escribió una crónica sobre la Gran Colombia.(*)

Siempre la cosa arranca igual: taxi en el aeropuerto.  “Hola, voy al hotel nosecuanto”. Primeros paisajes, primeras charlas, primeras aproximaciones.  “Correa es el mejor presidente que hemos tenido en la historia”, dice el chofer y no parece ponerse colorado ni admitir exageración: lo cree de verdad. “Ha hecho mucho por nosotros, nos dio el seguro social, nos aumentó los salarios, construyó muchas carreteras…”.

Los ecuatorianos son gente de lo mejor. Son amables, alegres, respetuosos. Y las mujeres tienen el prototipo físico de toda la Gran Colombia: busto desarrollado, caderas amplias. Sean morenas o blancas, caminan con gracia, muestran sus atributos sin tapujos y sin preocuparse si están gordas, gorditas, flacas o flaquitas. Y son muy simpáticas, difícil -por no decir imposible- encontrar alguna cara de culo. Y Quito es una bella ciudad. Amplia, con espacios verdes bien dosificados, LIMPIA! No se ven indigentes ni gente revolviendo basura, y hasta es mucho menor la cantidad de vendedores ambulantes que se puede ver en el resto de las capitales de América Latina.
Impresiones de los días previos a la elección que Rafael Correa ganó por paliza el 17 de febrero. Mi encuesta personal sobre 9 taxistas dio 7 votos para Correa y 2 para Guillermo Lasso, un banquero que salió segundo juntando votos desencantados de candidatos impresentables de derecha como Lucio Gutiérrez y Alvaro Noboa. Los dos que votaban por Lasso admitieron que la obra de gobierno de Correa había sido buena, pero que no lo querían por “prepotente”. “No queremos un Chávez”, coincidieron mágicamente los dos testimonios.
El día de las elecciones uno recorre lugares de votación en barrios pobres, clase media y clase alta, y no hay diferencias, más allá de las ropas más o menos raídas que visten los electores: todo es calma, serenidad, alegría distendida. Aunque algunas mesas abran más tarde, nadie se calienta, no hay hostilidad. A la noche, Correa recibe la confirmación de lo que era un secreto a voces y sale a poner puntos sobre íes. Dice que después de este nuevo mandato se retirará de la política, elogia la elección de Lasso y lo nombra “la oposición democrática” y defenestra a Gutiérrez y Noboa. “Con ellos no tengo nada que hablar”, asegura y despierta fervor en sus seguidores y admiración y suspiros en sus seguidoras.
Día posterior a las elecciones y toca análisis de la cosa. Especialistas, politólogos o como mongo lo querramos llamar. Me encuentro con una bonita analista. Dice que le preocupa la sucesión de Correa, que su decisión de irse para ella es irrevocable, porque más allá de que Correa podría forzar una reforma constitucional y buscar otra reelección porque va a tener abrumadora mayoría en el Congreso, cree en la palabra del presidente. Y seguramente se va a venir una puja fuerte adentro de PAIS, el partido de Correa. Y tira una mejor: “en la campaña, Correa eligió a Lasso como su contendiente. Fue al que más enfrentó y acusó, lo puso a su altura, le dio status de opositor”, afirma, y uno se acuerda de los dos taxistas que lo iban a votar, que en ningún momento dijeron que lo apoyaban porque les gustaba el tipo.
Pero ese lunes, tempranito, cuando todavía en Ecuador sigue la resaca por las pocas horas de sueño tras los largos festejos callejeros, llega a Caracas, también en la Gran Colombia, Hugo Chávez, enfermito el pobre, para internarse en el hospital militar. ¿Vino? No pregunto si vino o cerveza, oiga, pregunto si vino de venir. ¿Vino o dicen que vino? En principio, uno diría que vino (o fue, porque uno razona todo esto desde Quito, todavía). Pero todo es tan… bolivariano…
La cuestión es que uno también va para Caracas. Lo mandan como al tomate en la lata. Y otra vez la ceremonia del aeropuerto y el taxi, y el conductor que me dice, con cierto grado de ingenuidad: “no creo que lo pueda ver al presidente”. Uno le dice que claro, que va a ser difícil, pero que uno viene a ver cómo está todo, qué dice la gente, contar las cadenas de oración, transmitir testimonios, historias de vida de gente que ama y que odia a este hombre de características extraordinarias. “Hombres como este aparecen cada 200 años”, dirá luego un humilde empleado, orgulloso con su overol, lamentando la mala salud del comandante.
Pero estábamos en el primer taxi, el fundamental taxi desde el aeropuerto. “Chávez es un hombre maravilloso. Hizo por los pobres lo que nadie jamás hizo. Esperemos que salga de esta”, lamenta y se esperanza el conductor.
Caracas no es Quito. Y claro, es Caracas. Es otra cosa. Los conductores de carros -como llaman a los autos en casi toda América del Sur, salvo Argentina y Uruguay- hacen lo que quieren, y los de motos, ni hablar. El semáforo en rojo es parte del paisaje, les importa tres carajos si cambió de color. Por momentos, el tráfico es caótico. Pero por suerte, en la vereda, como peatones, todos vuelven a ser exponentes de la Gran Colombia. Y todas, que es lo más importante.
La cosa es que uno camina un poco, habla con mozos y taxistas. con algún que otro ciudadano de a pie que lamenta -y mucho- lo que pasa con el comandante, o con algún venezolano -los menos- que se muestra cansado “del circo” del chavismo y que no cree ni una palabra de los que dice el gobierno.
Y hablando del gobierno: uno lo ve todo el tiempo y por todos lados a Nicolás Maduro, el sucesor que Chávez nombró y su vicepresidente del gobierno que terminó el 25 de enero. Bueno, que terminó y no terminó, porque Chávez no pudo asumir y entonces sigue el gobierno anterior, y como Chávez no puede gobernar su mandato anterior, manda Maduro. Y Maduro habla en actos públicos y cada vez se acerca más al tono de Chávez. y aparece en todos lados, como hacía Chávez. Usté está pensando: “sí, pero no es Chávez. Y claro. No habrá ninguno igual, no habrá ninguno. Pero el gobierno sigue instalando cada vez más fuerte la figura de Maduro, hombre que como canciller de Chávez es bien conocido en todos los países de América (de las tres Américas, digo) y en algunos de Medio Oriente. Y algún día, más temprano que tarde, sabremos si Chávez puede asumir su mandato o si muere, y entonces habrá que llamar a elecciones. Y Maduro va a estar, como siempre listo para lo que mande el comandante…
Filip Marlou
(*)

La “Gran Colombia” soñada por Bolívar era un solo país que abarcara lo que hoy es Ecuador-Colombia-Venezuela. Tienen una misma raíz, y uno puede ver eso claramente si los escucha hablar, por ejemplo, o por sus músicas y sus artes culinarios: son muy parecidos.

Amen de eso, don Simón tuvo otro sueño. Como ya existían los Estados Unidos de Norteamérica, él quería que en esta parte del continente existieran los Estados Unidos  de Sudamérica. No le dieron bola, pero el tipo la tenía clara, parece…

 

Uncategorized

el puto infinito


mini_500_3771_1225555607492794(con tantos post, me puedo dar el lujo del refrito)

el puto infinito

En el medio de la oscuridad de la noche, en la cama, abrigada y a salvo, tuve la intuición de que, como especie, somos decoradores del vacío. Se nos dio por inventar la luz eléctrica y antes las farolas de gas,  y vaya saber cuantas cosa que consuele la oscuridad ,retrocediendo hasta llegar al fuego.
Es que no soportamos la vastedad de la tierra y decoramos el espacio, y para engañarnos lo acotamos con paredes y bajamos el cielo raso de la inmensidad del infinito con techos de casas o de cuevas.
Somos los creadores de paredes, tenemos el mal de la agorafobia. Inventamos el cobijo.
Somos lo contrario de las manadas que deambulaban por la tierra, nomades, libres
Hicimos a nuestra imagen y semejanza las aves de corral,  plantamos semillas, que antes caian en donde el viento ordenara.
La lluvia y los truenos y el Malo que nos amenaza quedan por fuera de nuestras noches de crucifijo y sabanas de holanda o de polyester.Eso creemos
La arquitectura es nuestra puesta en escena, nosotros, los escenógrafos de la vida  estamos en el desierto, como en esas películas donde vas por la 66 llegando a la nada.
Yo siento el olor del depredador, pero me doy vuelta en la cama y toco con mi pie el alma que duerme a mi lado, y quiero olvidarme.
Pensar que todo es domestico, que no somos lobos esteparios yirando por la tierra, buscando comida. Pensar en que estamos a salvo, que hicimos ciudades, pasillos, barandas a los rios, a las escaleras, muros, canalizamos la inmensidad para buscarle continente a lo infinito, y no darnos cuentas que nada nos contiene en esta vastedad donde al planeta le sigue el sistema solar y a éste una inmensidad que me produce arcadas. Y nosotros, poniendo tejidos en los balcones para no caer.
Las ciudades son una mentira, los poblados, las casas de la playa, los seguros de vida, las prepagas.
Y la gran mentira es el dinero. Papel de mierda, no te salva del desamor, del cáncer, no te lo podes comer, no sacia tu sed.
Estamos parados sobre salinas, sobre roca dura, sobre tierra mojada por rios subterraneos, y embaldosamos con el único objetivo de simular que domamos  la realidad. Abajo hay fuego, arriba silencio e infinito.
Sabido es que la ropa nace para hacer algo con nuestra desnudez, pero hay momentos en que sería sabio saber andar desnudos como los alucinados.
En el medio de la nada, en pelotas, silabeando en soledad y entre otros  muñecos de paja, en el decorado de una obra de teatro que a nadie interesa, en un teatro vacio.
Uncategorized

el caso del periodismo y los trabajos indignos: Ponete un limite hijos de puta!


En todos los rubros hay un momento en que uno dice: esto no lo hago. Esto no lo voy a hacer.  Es un tema que me toca de cerca. Topico que aborda el diario del dia, en relaciòn al amigo Aliberti .
Voy a contar un único episodio. Perfil montó una guardia enfrente de mi casa, con fotógrafa, en un taxi estacionado de contramano sobre la esquina. Lo habíamos visto desde la noche del jueves. Ayer (por el viernes) a la mañana seguía ahí. No aguanté más. Salí de mi casa. Salió la fotógrafa del taxi. Le dije al conductor “disculpame, no es con vos”. El conductor me dijo “Eduardo, no puedo hacer nada, soy un laburante”. Enfrenté a la piba, a la fotógrafa. Me saqué y le dije, dos o tres veces, “por qué me hacés esto, hija de puta”. La piba me dijo “es mi laburo, entendeme, trabajo en Perfil”. Yo seguía sacado. En medio de la furia, conseguí decirle “pero ponete un límite, ponete un límite, buscá un trabajo donde no tengas que hacer esto”. La piba me dijo “conseguime otro trabajo y me voy”. Se subió al taxi y se fueron”.
Eduardo Aliverti, se llama a si mismo (y honra la profesion) Periodista.
Tambien se llama a si mismo periodista, Luis Ventura. Pero cualquier cosa que diga, cualquier cosa que guglee, de antes o ahora es mierda, copio al azar algo, algo que dijo en la escuela de Periodismo TEA. No entiendo como en TEA invitan a disertar a ese sorete  Pero yo le digo a èl y a los de su estofa

ponete un limite hijo de puta!

El director de la revista Paparazzi dio una charla para los estudiantes de primer año de la escuela de periodismo TEA y dejó algunas definiciones interesantes: “El chimento es el átomo de lo que es la noticia. No hay noticia si no hay chimento”, opinó. También, reveló que a Jorge Rial no le gusta Gran Hermano y determinó: “No hay peor mierda que los reality

No hay peor mierda que los reality. Tengo a mi amigo Rial que está conduciendo ahí, pero no hay peor programa que Gran Hermano, no lo soporto. Y Jorge piensa igual que yo. Considero que es un juego nazi: 20 tarados se encierran para tomarse el pis que mean adentro de la casa”, fustigó el director de la revista Paparazzi, Luis Ventura, en una charla para estudiantes de primer año de la escuela de periodismo TEA. Además, opinó que“en los programas de archivo no hay trabajo” y que “el chimento es el átomo de lo que es la noticia, porque no hay noticia si no hay chimento”.

También tuvo tiempo para referirse a la diversidad sexual: “Para mí la sexualidad no califica. Lo que hace es darle color a la persona que uno tiene adelante. No descarto la homosexualidad ni ningún otro tipo de elección posible. Me molestan las agrupaciones de lesbianas, de homosexuales, porque ya estás discriminando a todos los que no son como vos”.

Ventura, asimismo, se refirió a un tema sensible para la farándula: “Lo de Graciela Alfano forma parte del juego ficción-realidad y creo que antes de fin de año la vuelven a poner en el sillón del Bailando. Si yo fuera el productor no la pondría. Para mí, Alfano es un personaje nefasto de nuestra sociedad, pero si Tinelli y Canal 13 eligen ponerla creo que saben a lo que se exponen. A Graciela Alfano se la investiga por haber aprovechado bienes de gente desaparecida. Ella aprovechaba la venta a precio vil de los bienes de los desaparecidos para comprarse lo que quería”. Y concluyó: “El periodismo es un negocio: si alguno lo interpreta desde otro lugar, se equivoca”.

 

 

Uncategorized

que es la corrupción y que pasa cuando uno confunde un compañero con un enemigo.


Me levanté con la sensación de que no le había hecho justicia al negro Carella con mi post de ayer noche.
elrigordeldestinoque no le había contado a los que nacieron del 80 para acà  y no saben de quien hablo que estatura moral tenla  Un militante actor, un tipo que fue perseguido y que cuando lo apretaron se fue a recitar el Martín Fierro por los pueblos olvidados de las provincias, a cambio de lo poco que un cuerpo necesita para sobrevivir, de un tipo que hizo unas personajes maravillosos que nos elevan, que nos enseñan, te diría  personajes épicos  aun en lo pequeño (recuerdo el abuelo de El Rigor del Destino). Capo del gremio de la Asociación Argentina de Actores. Que trabajo con los mejores porque fue de los mejores.

Y que dejó enseñanza. Leí en una necrología, recién,  que el negro carella repetia dos frases

una:  la corrupción comienza cuando se confunde lo que es de todos con lo propio

dos:  cuando uno pierde vista al enemigo empieza a pelearse con el compañero.

 

CARELLA CON GONZALEZ Y MUGICA

Uncategorized

Por el gusto de volver a ver al negro Carella.


Una vez en la tele, una única vez, en un ciclo donde ponían en acto grandes cuentos argentinos (recuerdo el Jorobadito de Arlt protagonizado por Oscar Martinez) vi y me guardé en el corazón un cuento de Piglia, que està posteado en este blog: El laucha benitez cantaba boleros

Y me dio muchas ganas de volver a ver la cara de buenazo de Carlos Carella. Apareció en youtube El acompañamiento, la película completa. Carella, gran actor nacional, gran tipo.

El acompañamiento fue una de las primeras obras del Teatro Abierto, de Gorostiza, en tiempos de la dictadura. Es una obra breve, unas pocas carillas, que daban junto a Gris de Ausencia (también posteada en este blog) y otra que no recuerdo. Si querés leerla, si te gusta leer teatro, acà está. 
descarga (5)
Pero te pido que  mires un poco de la película  aunque sea inferior, por el gusto de tenerlo de nuevo cerquita al gran negro Carella, quie en sus años jovenes habia trabajando presentando orquestas de tango, recitando glosas.