Uncategorized

Eran tipos normales, como uds. o como yo.

A raiz del asesinato brutal del pibe de Rosario (te admito y no me molesta si querès, el pibe que robó una cartera en Rosario) se pone en el tapete la vieja cuestion de que todos podemos ser monstruos.
Los medios azuzan la violencia de los buenos, con el discurso de la inseguridad, un relato que por supuesto tiene anclaje en la delincuencia, pero que exacerba el odio.

No admito que alguien empiece a decir “yo no es que justifique…” Nada, hermano, no podes empezar asi. Repudio liso y llano a matar a golpes a un ladrón de carteras. ¿estamos tan mal que es necesario aclarar esto?

¿vieron el sketch de capusotto de Hasta cuando???? Ya hemos rebasado un limite. Ni ganas de linkearlo tengo, de tan asqueada que estoy.

Ese episodio no es aislado Acabo de leer en tw, una secuencia parecida. A modo de ilustración la copio: Tiene la impronta de lo que acaba de suceder, el relato apurado de un testigo. Se lee de abajo para arriba, como los mails encadenados.

 

  1. A ver si se entiende: eran tipos normales, como ustedes o como yo. Y estaban dispuestos a matarlo.

  2. Estoy seguro de que cualquiera de los que patearon al pibe, en otra situación, uno les habla y parecen gente, buena gente.

  3. Nada, la cana medio que calmó la cosa. La gente se desperdigó. A mí me temblaban las piernas.

  4. Uno la mira a la vieja que más había pedido que frenen y le dice en voz baja (al lado mío) “a vos también te doy, hija de puta”.

  5. Cuando llegó la cana, los que más habían fajado al pibe empezaron a rajarse a la mierda. Fueron los primeros.

  6. Yo no podía hablar. Creo que le asentí.

  7. Una vieja me mira y me dice “esto es el hastío, estamos hartos, nos vamos a matar entre todos en cualquier momento.”

  8. “No lo maten, no vale la pena. Si por mí fuera le vacío una 9mm en la cabeza. Pero ya está, no vale la pena.”

  9. Su explicación para frenarlos era absurda, pero efectiva.

  10. Me acuerdo de un tipo que los frenó. Gordo, barba, pelirrojo, medio pelado, por los 50.

  11. No puedo explicar cómo, no lo sé, no sé por qué, pero en un momento las patadas se empezaron a espaciar hasta que terminaron.

  12. En el medio, la gran mayoría que seguía gritando que había que matar al pibe.

  13. 25 minutos, tardó en llegar la policía.

  14. Me entré a angustiar mal. La sensación era que si la cana no llegaba al pibe lo mataban.

  15. Ahí empecé a llamar a la cana. 911. Imposible.

  16. A la mina que pedía que no lo maten le empiezan a gritar “¡usted debe ser la madre y lo quiere proteger, hija de puta!”.

  17. Otro asentía y decía “tiene razón, peguémosle de a uno, es más justo”.

  18. Un pibe, veintipico, barba larga, rapado, planteaba que era de cagones pegarle al pibe entre todos. “Peguémosle de a uno, nos turnamos.”

  19. La cosa ya se había ido a la recontra mierda. Dos viejas pedían calma.

  20. En el medio se acercaba más gente. La gran mayoría gritaba “mátenlo”. La amplísima mayoría. “Mátenlo así no jode más”.

  21. No sé si estaba horrorizado del robo, de la golpiza o de todo. Pero lloraba y decía “basta”.

  22. El que le había pegado al pibe. “Basta”, decía, “basta de todo esto”.

  23. El flaco sentado en el cordón, el que le habían afanado la cartera a la mujer, se empieza a agarrar la cabeza y a llorar.

  24. Miro hacia el edificio. El pibe estaba descalzo. Se ve que corría, le metieron una patada y el impacto al volar le sacó las zapatillas.

  25. Sobre el pavimento, cerca del cordón de la vereda, dos zapatillas. Sueltas. A unos 5 metros de donde pasaba todo.

  26. No sé, la frase me impactó y desvié la mirada hacia Coronel Díaz (estábamos a mitad de cuadra). Ahí vi lo que no me olvido más.

  27. El pibe alza la cabeza. Tenía los ojos llenos de lágrimas. Me dice “le afanó la cartera a mi mujer, el hijo de puta”.

  28. Me le acerco y le apoyo la mano en la espalda. “Ya está, flaco, basta, ya está.”

  29. De repente uno de los que pateaba se apartó para tomar aire. Se sentó en el cordón de la vereda. Tenía unos 30/35 años.

  30. Era como ver animales. En los gestos no había restos humanos. Uno de los que lo pateaba hasta tenía un hilo de baba colgando de la boca.

  31. Una mina de unos 55/60 años se acercó corriendo y empezó a gritar “¡lo van a matar! ¡paren que lo van a matar!”.

  32. El resto del cuerpo se lo protegía (no sé si sin querer) el portero que tenía encima, inmovilizándolo.

  33. En el medio, obvio, seguían pateando al pibe. Algunos en la cara, otros en las piernas.

  34. Realmente, no sabía qué hacer. Paralizado. No podía moverme. Parado, solo giraba la cabeza.

  35. Yo estaba petrificado, con la bolsa que compré esta mañana para el casorio de mi hermana la semana próxima.

  36. Medio porque me asqueaba la cara del pibe, miré hacia la gente. Estaban todos sacadísimos.

  37. En el medio de todo esto, el portero (supongo) teniéndolo fijo contra el piso.

  38. Cada vez que el pibe daba signos de que recuperaba la consciencia, alguien salía de la multitud y le pateaba la cara.

  39. Para que se entienda: de la boca le salía un río de sangre que primero formaba un charco en las baldosas y luego un reguero hacia la calle.

  40. Los otros que entraban y salían debían haber hecho lo mismo, porque el pibe ya estaba con la cara medio deformada.

  41. De repente, una de las personas del tumulto se acerca corriendo y le mete una patada en la cara al pibe.

  42. Ahí, un tipo grandote con uniforme de portero estaba arriba de un pibe de unos 16/7 años, inmovilizándolo.

  43. Era un edificio ladrillo a la vista, con la puerta de ingreso metida hacia adentro, había unos 15 m cuadrados de espacio.

  44. De repente salían para unirse al tumulto. Me termino de acercar y empiezo a ver lo dantesco.

  45. Al principio, de lejos, lo que se veía, era eso, un tumulto de gente. Personas que de repente entraban corriendo hacia un edificio.

  46. Cuando quiero cruzar Billinghurst hacia Coronel Díaz, veo un tumulto. Estaba empezando justo ahí.

  47. Ocurrió en Charcas entre Coronel Díaz y Billinghurst. Yo acababa de bajarme del coche de mi jefa, que me había acercado a casa.

  48. A ver. Lo voy a contar ahora. Entero. No voy a dialogar hasta no terminar de contarlo, espero sepan disculpar.

  49. Fue todo muy angustiante, horroroso. Denme un rato y se los cuento.

  50. Charcas y Coronel Díaz. Ahora. La gente casi lincha a un carterista.

Anuncios

3 comentarios sobre “Eran tipos normales, como uds. o como yo.

si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s