El otro tiempo

El viernes, en medio del diluvio, a la noche, me fui al teatro con Malena.

Ella no estaba muy convencida de la obra que yo habia elegido.Yo si. Porque conocía el llamado a la libertad, a hacerse cargo de la libertad que a uno solo le compete, a la responsabilidad que ese hacerse cargo implica, que promueve Dario Sz….

Mi hija me dijo “vos sos la única que te conoces las letras de las canciones”. Era fácil, una cuestión generacional. Aute, Aznar, Spinetta y mi preferido, Fandermole, que parece que hubiera escrito para mi sola, que me silba en el oido mientras ando de acá para alla,

Y el Tiempo…ah, el tiempo-.Verán que no miento: cuando elegí el nombre del blog “no soy lo que debería” y su epígrafe “los otros, el tiempo, las palabras ¿acaso hay otra cosa?” ya enunciaba mis obsesiones, tan cercanas a Desencajados, esto que fui a ver al NH Ateneo.

Dije Fandermole? Bueno, creo que la versión de Lucrecia Pinto es para darse un cachito de tiempo, el otro tiempo, y cantarla

Cuando me convenza que la suerte
me rige a la par que la pasión
y no el terrible arcángel de la muerte
velando por el campo de el reloj
Si lo concebido y lo posible
tienen siempre la cara del horror
en esta patria de lo inaccesible
en este tiempo olvidado de Dios
Yo digo que mis ávidos amores
son fuertes y viven mas que yo
son gigantes tenues como flores
que alientan a este turbio corazón

 

2 thoughts on “El otro tiempo

si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

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