consejos para mujeres que esperan que los hombres se jueguen por ellas, desde hace largo tiempo.

En la revista Polvo,-a la que le tengo gran estima, fundamentalmente porque me publicó dos cuentos- uno de los míos, por lo menos en cuanto la deriva académica,  un psicoanalista que es graduado en Filosofía (y mis lectores deben saber que esta  psicologa que soy yo va a empezar a cursar Filosofía en este próximo cuatrimestre), llamado Luciano Luterau, escribe sobre esa particular configuración psíquica tan afecta caer (?) como polvo de hada sobre la masculinidad: la neurosis obsesiva.

El obsesivo se defiende enamorarse, esa posición “femenina” de que algo que me falta lo tenga el amado….  Y siempre están las minas, las que esperan “algo” de un obsesivo y vanamente, señores, vanamente.
Dice Luteau, en un artículo magnifico

Si un tipo no deja que le cambies la vida, siquiera un poquito, no vale gran cosa. La vas a pasar bien, puede que te guste mucho, te vas a enamorar, pero no vas a llegar muy lejos. Quizá vos no quieras llegar muy lejos, pero ¿vos sabés lo que querés? Seguro no querés estar en esa posición de esperar al otro, ni tener que pedirle que cambie, porque no solo eso no se puede pedir, sino porque los tipos no cambian. Los tipos se dejan cambiar, viven pasivamente el amor, por eso se defienden de esa pasión como del demonio. Y no es algo que tenga que ver con la voluntad. Es más básico: si un tipo no se deja cambiar la vida de entrada, no lo hará nunca. Es un auto usado que sólo sirve para taxi, pero no para viajes largos. Quizá quieras un tipo para moverte por capital, que te lleve y te traiga, es cómodo, pero ¿vos sabés lo que querés? No es lo que pensás, es lo que se piensa en vos mientras vos crees que pensás. No importa que sea bueno, lindo o lo que sea, ni siquiera importa si cambia, sino si se deja cambiar la vida. Aunque te diga que le rompés las pelotas, o que a veces no te soporta, pero que sepa que si no se deja está haciendo las cosas mal, que vaya a las puteadas pero no sienta el alivio de no ir, de zafar, ese es el indicador. Es un consejo, para que no sufras por algo que no vale gran cosa.

Anuncios

si un arbol cae en el bosque y nadie lo escucha no hay sonido.Comentame que me gusta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s