dando vueltas a la noria in my mind.


Cuanto humo
hay en la General Paz
y un pájaro pasa
atravesando el cielo
cuanto tiempo más
este podrá volar
si el humo que sube
lo matará en poco tiempo.

Puente La Noria (Viejas Locas)

Cuando la escucho hablar a Isabel, que la sabe lunga, del Puente La Noria y los boliches de pobres que lo rodean, la mugre, la policía, la mugre humana, los puticlubs donde bajan a nenas de doce años y menos, que tienen nombre -Petrus, por ej. y se junta la runfla malviviente de las orillas donde se abarata la dignidad, donde la complicidad policial es tan obscena como las palabras vacías de los políticos que hablan del puente la noria, y nada se sostiene, todo y los tipos con bolsitas de trabajadores que van a la obra, al taller, al frigorífico y las mujeres que dejan los hijos solos y encerrados pidiendo por favor al dios de los indigentes que nade les pase hasta que vuelvan y vuelvo a pensar en los prostibulos de las orillas pobres y ennumero Budge, Lamadrid, Cuartel Noveno y pienso en una familia durmiendo todos juntos en una cama para no cagarse de frío, en la promiscuidad favorecida y en las tortillas de grasa y harina a la parrilla a las seis de la mañana, en una nena de 13 que espera el bondi para ir a la maternidad sardá para parir al primogènito y el bondi que no viene. Y el puticlub a la mañana con las primeras luces, y la droga berreta y la muerte nuestra de cada día. Y en el medio de toda la mierda la risa de un chico, las ganas de ser, flores en el cieno, las ilusiones y el laburo que salve, y la necesidad definitiva de desarmar el infernal aparato que se alimenta de sangre humana.
La buena fe no me alcanza.

tantas tardes de sàbado mirando badia y compañìa. Gracias, por el fuego


parece que eras un buen tipo, Juan Alberto. Para mi eras compañía, hoy me pase tareareando esa cortina de unos tus programas donde el negro rada se encontraba con la muy tinellizada chica de la Torre.
Sos para mi generaciòn lo que Fontana o Larrea fueron para la de mis padres, creo que la palabra que lo recorta es inolvidable.
Alla te espera Miguel y Pappo y Spinetta, digamos, allà, en la gloria.

los pibes muertos


Si Constitución es el umbral para el afuera, si la estación de tren en Constitución es de donde me paro para salir de la casa que son mis arrabales, Avellaneda es el pasillo de adelante. Un lugar familiar. Subo y bajo las inmundas escaleras, me paseo por su estación como perico por su casa.
Los pibes muertos están alli, como muertitos de los altares familiares. No hay manera de obviar su corta edad: 23 y 21 todo por delante y fue la muerte perra. La muerte del odio, la muerte de lo que no debìo ser.
La militancia es sobre todo alegria. Cualquier militante te lo puede decir. Alegria y no odio. Alegria y ganas de hacer, confianza en que el cambio es posible.
Kosteki estudiaba en una escuela, la media 15, por la cual paso a diario. Digo, podrian haber sido mis hijos. En cierta manera,todos son nuestros hijos.
Dice el cabo que acompañaba a Franchiotti, el asesino, que el tipo dijo “a estos negros de mierda hay que matarlos a todos”. No sabia que con su muerte, los multiplicaba.
Un recuerdo a los pibes muertos cuyo fantasma avienta deseos de lucha en corazones argentos, Maximiliano Kosteki y Dario Santillan, Presentes, Ahora y siempre.

Me enamore una vez…


Cuando quise yo quererte
vos no me quisiste,
vos no me quisiste,
y aura que querés prenderte
no te doy alpiste
no te doy alpiste.
Cuando loca te seguía
y te perseguía
nunca te encontré,
y aura que yo te he largado
porque me has cansado
me venís buscando,
y aura que yo te he largado
me venís buscando
pero no hay de qué.

Yo soy así,
pa’ que sepás,
y si te amaba ayer
ya no me interesás.
Yo soy así
ni sé porque
quise sincera ser
y me clavé.

Me enamoré una vez,
no me enamoro más,
y a mí no me busqués
porque no me encontrás.
Me enamoré una vez
y no me andés atrás
porque por más que andés
a mí no me engañás.

Cuando yo te di una cita
en el gallinero,
en el gallinero,
me dejaste sin visita
y sin entrevero
y sin entrevero.
Cuando te ofrecí mi boca
porque estaba loca
me quedé de a pie.
Y aura que tengo otro socio
que atiende el negocio
querés que lo deje.
Y aura que tengo otro socio
querés que lo deje
pero no hay de qué.

Una frase


el sueño de la razón produce monstruos.

 

Lo escribió Goya en uno de sus grabados pero es una frase que podría ser perfectamente freudiana. La razón, la inteligencia, la lógica tienen en su “otra escena” lo que sobra, lo que no cierra, lo que no sirve para nada, lo que no obedece a la inteligencia, lo intemporal, lo que no se calla, lo que insiste.

Al pensamiento positivista, a la lógica del lucro, a la moral en la medianía, al bienpensante, al mediocre, al timorato esto no le cierra. Pero mas allá, negrito, mas allá hay monstruos.

(dedicado a L.Carrasco: http://lucascarrasco.blogspot.com.ar/2012/06/sobre-678.html)

el planeta que tiene nombre de músico de rock, lo menos que podemos hacer es rendirle homenaje en el palacio del rocanroll


No los estoy jodiendo, hay un planeta en el ancho cielo que lleva el nombre de Zappa, en homenaje al hombre que se tocó todo y murio por un cancer en el 93.
Yo le hice un post https://elnosoyloquedeberia.wordpress.com/2011/05/02/frank-zappa-dijo/ hace tiempo y hoy me entero que su nombre durará porque hay un planeta con su nombre. Es el planeta 3834 http://planetazappa.blogspot.com.ar/2006/12/un-planeta-con-el-nombre-de-frank-zappa.html
Zappa se debe estar cagando de risa, no lo dudo, si el alma existe. Y si no existe el alma, tiene un planeta.
Acá lo traigo con un tema de The Turtles, muy pero muy famosa en su version original japitugeder. Es decir: Felices juntos.

Solsticio de invierno


Aquí adentro no hace frío, pero el invierno me grita.Me agarra con poca luz en las ventanas. Tengo unas súbitas ganas de escuchar canciones que acompañen, de quedarme con esta sensación del paso de las estaciones que le marcaron la agenda a los humanos desde que están parados sobre la tierra, indicándoles el momento de migrar o de sembrar o de guardar la leña, sabidurías tan lejanas a nosotros, gente de ciudad, olvidada del pulso del Tiempo.
No voy a prender la tele, desoiré los tw que me intentan meterme en la coyuntura, me quedo con el corazón con el ritmo del invierno, con mis dedos un poco azules -algo anda mal- escuchando música, celebrando con café con leche el solsticio de invierno.